Fundación ONCE: Deporte con letras de oro

fundación once

La historia del deporte para personas con discapacidad en España no podría entenderse desde que la Fundación ONCE naciera en febrero de 1988.

Por Mario García / Servimedia

El primer gran hito de la Fundación ONCE llegó de la mano de un acontecimiento deportivo: Barcelona ’92

Fundación ONCE fue la columna vertebral sobre la que se sustentó la celebración de los I Juegos Mundiales para Ciegos, celebrados en Madrid en 1998

Su apuesta decidida por el impulso de la práctica deportiva en este sector de la población está detrás del éxito de los inolvidables Juegos Paralímpicos de Barcelona’92, la creación del Comité Paralímpico Español (1995), la puesta en marcha del Plan ADOP para ayudar a los deportistas a pre-parar las citas paralímpicas, el CD Fundosa ONCE (el club más laureado de baloncesto en silla de ruedas) y también en infinitud de acciones relacionadas con la sensibilización y el deporte de base.

El nacimiento de la Fundación ONCE, amadrinado por la entonces ministra de Asuntos Sociales, Matilde Fernández, trajo consigo un soplo de aire fresco a todo lo que rodea a la mejora en la calidad de vida de las personas con discapacidad. En esos albores, el deporte ya estaba entre las actividades a impulsar. Una muestra significativa de ello es que el primero de cuantos convenios ha ido firmando la organización en sus ya 26 años de historia se rubricó el 10 de enero de 1989 con la Asociación Deportes Olímpicos (ADO), bajo la rúbrica, entre otros, del entonces secretario de Estado para el Deporte, Javier Gómez-Navarro, y el presidente de la Fundación ONCE, José Antonio Reyes. Ya estaba en marcha la maquinaria para albergar los Juegos de Barcelona’92, los segundos en los que la misma ciudad acogía las pruebas olímpicas y las paralímpicas, después de Seúl’88, y la Fundación ONCE fue uno de los patrocinadores del ADO.

Además, entre septiembre de 1988 y septiembre de 1989, los 12 primeros meses de funcionamiento programático de la entidad, la Fundación ONCE destinó 169 millones de pesetas al apoyo del deporte para personas con discapacidad, excluyendo ciegos y deficientes visuales, con un listado de beneficia-rios formado por 17 clubes, seis federaciones y otras entidades deportivas, ayuntamientos y asociaciones. Esa filosofía de patrocinar o subvencionar actividades u organizaciones vinculadas al deporte continúa muy presente en la actualidad.

BARCELONA’ 92

El primer gran hito de la Fundación ONCE llegó de la mano de un acontecimiento deportivo: los Juegos Paralímpicos de Barcelona’92. Desde la imborrable escena de Antonio Rebollo lanzando la flecha llamea-da para iluminar el pebetero de Montjuic hasta los sones pegadizos de Los Manolos en la ceremonia de clausura, los 12 días que transcurren entre el 3 y el 14 de septiembre de 1992 marcaron un unánimemente declarado antes y después en la conciencia social para con las personas con discapacidad.

barcelona 92 juegos paralimpicos

Con los estadios llenos de público, múltiples fogonazos visuales en las televisiones, páginas enteras de periódicos y huecos en las escaletas de las radios, los ciudadanos vieron en los paralímpicos de Barcelona’92 el mejor ejemplo de cualquier persona, si se aplica con tenacidad, ahínco y trabajo en equipo, puede rebasar cualquier meta y superar cualquier listón que se proponga.

El transporte de la familia paralímpica sentó cátedra porque, desde entonces, las ciudades organizadoras de los Juegos ofrecen medios de desplazamiento adaptados a las personas con discapacidad. Como dato destacable, en Barcelona’92 se utilizaron, entre otros medios, un total de 88 autobuses de piso bajo, 38 microbuses adaptados y 55 turismos, en los que se subieron más de 225.000 viajeros y realizaron 537.000 kilómetros. Tal fue la excelsa demostración deportiva que el Comité Organizador tuvo que imponer estrictos cupos de participación y marcas mínimas para evitar el ‘gigantismo’ que tanto temió Juan Antonio Samaranch en su etapa de presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) para los Juegos Olímpicos.

Al final, participaron 3.020 deportistas y todas las delegaciones se alojaron en la Villa Paralímpica, acondicionada con exigentes criterios de accesibilidad. Y España se codeó por primera vez como gran potencia mundial, al acabar quinta en el medallero, con 107 metales. El plan de preparación, financiado por la Fundación ONCE, posibilitó que unos 300 deportistas se pudieran preparar durante 18 meses con unos medios entonces inéditos. Además, la Fundación ONCE realizó aportaciones extraordinarias al presupuesto de los Juegos cuan-do éste era insuficiente para cubrir todo el esfuerzo económico necesario para la adecuación técnica, de instalaciones, contratación de personal especializado…, hasta proporcionar más de 3.800 millones de pesetas (unos 22,8 millones de euros), un 40% de la financiación total. La organización no se quedó de brazos cruzados en un año clave en el que España se abrió de par en par al mundo, también con la Expo de Sevilla.

CPE Y PLAN ADOP

El segundo gran hito deportivo apadrinado por la Fundación ONCE fue el papel de liderazgo que asumió, junto con las federaciones deportivas nacionales de personas con discapacidad, en la creación del Comité Paralímpico Español (CPE), creado en 1995 con el objetivo de unir y coordinar bajo un mismo paraguas a todo el deporte para personas con discapacidad. Ese engranaje, con la Fundación ONCE como pieza fundamental, quedó también reflejado en los Juegos Paralímpicos de Atlanta’96, donde España repitió quinto puesto en el medallero (con 106 metales), y en los de Sidney 2000, con el equipo nacional aupado al cuarto lugar (con 102 preseas).

plan adop

Otro aspecto que conviene resaltar es que la Fundación ONCE fue la columna vertebral sobre la que se sustentó la celebración de los I Juegos Mundiales para Ciegos, celebrados en Madrid en 1998 como evento que se ha consolidado después en el ecuador de cada edición de Juegos Paralímpicos, bajo el auspicio de la Asociación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA, en sus siglas en inglés). Después, el deporte paralímpico español escaló un peldaño largamente acariciado: la puesta en marcha del Plan ADOP, similar al Plan ADO y que, tras los Juegos de Atenas 2004, permitiría a los deportistas españoles prepararse en las mejores condiciones posibles para las sucesivas citas.

Apadrinado en el verano de 2005 por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el Plan ADOP echó a andar con el patrocinio inicial de ocho empresas, entre ellas la Fundación ONCE, que aportó 800.000 euros, sólo superada en cantidad por la Fundación Telefónica (1.805.000 euros), para el ciclo entre 2005 y 2008. Tras los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008, el compromiso de la Fundación ONCE continuó en el segundo Plan ADOP (2009-12), que incluyó varias novedades respecto del primero.

BALONCESTO EN SILLA DE RUEDAS

Otra de los retos pioneros de la Fundación ONCE fue su decidida apuesta por patrocinar la Liga Nacional de Baloncesto en Silla de Ruedas desde la temporada 1989-90, lo que ocurre aún en la actualidad facilitando la participación regular de alrededor de 50 clubes. De hecho, se considera que este deporte entró en su era moderna en España desde aquella campaña.

Esta apuesta cristalizó aún más con el nacimiento del CD Fundosa ONCE en 1994, con sede en Madrid. Formado históricamente con jugadores españoles y extranjeros que son o han sido llamados para defender a camiseta de sus respectivas selecciones nacionales, en sus primeras 20 temporadas ha logrado 13 ligas y 13 Copas del Rey, pero su triunfo más destacado fue la consecución de la Copa de Europa el 4 de mayo de 1997 en la ciudad británica de Sheffield.

Organizador de la Copa de Europa en 1996, 2004, 2008 y 2014, el Fundosa ONCE, además, se proclamó subcampeón de la máxima competición continental de clubes en 1996 en Battipaglia (Italia), en 2003 en Manchester (Reino Unido) y en 2014 en Madrid y acabó tercero en otras cuatro ediciones: 1995 en Salzburgo (Austria), 1999 en Oldham (Reino Unido), 2004 en Madrid y 2013 en Valladolid.

El 15 de septiembre de 2009 se puso marcha la Escuela de Basket en Silla del CD Fundosa ONCE, uno de los objetivos incluidos en las actividades previstas en el proyecto “La discapacidad a través del deporte”, de la Fundación ONCE. Esta iniciativa fue apadrinada por Juan Antonio Samaranch Salisachs en noviembre de 2011, en un acto en el que el miembro del COI destacó que el deporte de personas con discapacidad “va cogiendo cada día más importancia en el mundo del olimpismo” y que “España es una de las grandes potencias” gracias en parte al “esfuerzo que desde hace muchos años” aporta la Fundación ONCE. Los objetivos fundamentales de este ambicioso proyecto son, básicamente, la transmisión del cono-cimiento y vivencias de la discapacidad a través del deporte, la sensibilización positiva de la población sobre la realidad de las personas con discapacidad y el desarrollo del trabajo y planificación necesarios para garantizar la creación y mantenimiento de una escuela permanente de baloncesto en silla de ruedas para jóvenes con discapacidad.

Las ideas recogidas en este proyecto se plasman, entre otras acciones, en las visitas realizadas durante todos estos años a diferentes centros educativos de la Comunidad de Madrid, donde chicos y chicas de todas las edades, a través de unas charlas-dinámicas de sensibilización, se acercan y conocen esta realidad a través de la práctica de una actividad física adapta-da: el basket sobre ruedas. Como ejemplo, conviene citar las visitas a centros tan importantes y conocidos como los colegios Ramiro de Maeztu, el Santa María del Pilar, el CP Fontarrón, el IES Juana de Castilla, etc., para acumular hasta ahora más de 35 centros visitados. Esta experiencia también ha dado el salto al ámbito universitario, hasta el punto de que se han sumado, por ejemplo, alumnos y profesores de la Universidad Carlos III de Madrid (campus de Getafe y Leganés) y de la Universidad Complutense de Madrid.

Desde septiembre de 2009 hasta hoy, se ha pasado de los 12 jóvenes inscritos inicialmente a los 29 que actualmente disfrutan de esta actividad semanal, que tiene lugar cada viernes en las instalaciones deportivas del Colegio San Agustín de Madrid. Además, cabe destacar el fuerte vínculo existente entre la actividad deportiva que se lleva a cabo en la escuela y el trabajo profesional que lleva a cabo el CD Fundosa ONCE (recientemente rebautizado como CD ILUNION). Fruto de esta colaboración son ya 3 los jóvenes que han dado el salto a la élite deportiva: Dani Stix, Pablo Cubo y Sara Revuelta, tres jóvenes talentos con un futuro muy prometedor.

OTRAS ACTIVIDADES

Por otro lado, la Fundación ONCE no ha sido ajena en todos estos años a otros aspectos relacionados con el deporte, a través de acuerdos y convenios con instituciones públicas y privadas, con y sin ánimo de lucro, filosofía que mantiene en la actualidad con la Fundación Deporte y Desafío, por ejemplo, además de patrocinar a las federaciones españolas de deportes para personas con discapacidad, a Special Olympics España y a la Fundación para la Promoción del Deporte Ecuestre. El empleo, una de las razones de ser de la Fundación ONCE, también tiene su cabida con el convenio firmado en 2012 con el Comité Paralímpico Español y el Consejo Superior de Deportes, con el fin de facilitar a los deportistas con discapacidad de alto nivel y alto rendimiento el desarrollo profesional e integración laboral una vez finalizada su trayectoria en el ámbito deportivo, a través del Plan ADOP-PROAD