Dinámica de Resultados

cesar neira ciclismo 2016 mundial

Un enfoque que te permitirá entrenar tu mente para crear tu propia dinámica de superación

Hoy en día, estamos muy familiarizados con el concepto “dinámica de resultados”. Tras varias jornadas deportivas, siempre los expertos nos ofrecen, según los resultados obtenidos por los deportistas y los equipos, cual es la dinámica que han llevado en su trabajo. Nos ofrecen datos que parecen indicar la tendencia del equipo. Tenemos pronósticos de todo tipo, en el fútbol no sólo hablamos de posibles resultados, sino que también obtenemos pronósticos y estadísticas sobre el estado físico e incluso emocional de los mismos deportistas. Esta información, extraída de la observación del trabajo llevado a cabo, puede sernos de gran ayuda en el área técnica para tener un mayor conocimiento del desarrollo y el proceso del trabajo de nuestros deportistas pero, no siempre se hace un buen uso de esta información y no todo el mundo la valora de la misma forma.

Podríamos hablar de dos tipos de dinámicas de resultados; una dinámica positiva y favorable para los objetivos que tenemos planificados y una dinámica negativa y desfavorable para lo establecido. ¿Qué sucede cuando un equipo entra en una dinámica positiva de resultados? Sucede que nos invade una grata sensación de satisfacción por el trabajo realizado, el ambiente que se respira es amable y alegre, los deportistas mantienen una actitud positiva, incluso se puede producir una mejora en nuestra motivación, seguridad y valía personal.

Pero como toda dinámica, hemos de tener presente que está sujeta a cambios y a variaciones, como su propio nombre indica e incluso pueden aparecer imprevistos que pueden afectar y quebrar dicha dinámica. ¿Qué sucede en estos momentos? Fácilmente podría afectar a nuestra actitud apareciendo pensamientos negativos, sensaciones de desánimo y es posible que nuestra motivación, nuestra seguridad, nuestra autoestima, se vean afectadas por el cambio que vivimos.

¿Qué sucede en nuestro cerebro ante estos cambios de dinámica?

Podríamos decir que nuestro cerebro tiene básicamente dos estados principales. Los llamaremos “Estado de Reto” cuando valoramos que estamos ante una dinámica positiva, y el “Estado de Amenaza”, en el que entraremos cuando tenemos un balance negativo del momento que vivimos. Cuando entramos en “Estado de Reto”, es como si todas mis capacidades mentales estuvieran a mi disposición para conseguir mi objetivo, es decir, que puedo estar concentrado, atento, puedo ser resolutivo, tomar buenas decisiones, ser coherente y todo ello vendrá acompañado por un estado emocional positivo y agradable. Todo lo contrario sucede cuando mi cerebro entra en “Estado de Amenaza”, pues rápidamente me veré invadido por pensamientos negativos que me generarán ansiedad y tensión, mis capacidades mentales se verán mermadas por la misma y, seguramente, ello me conducirá a una pobre coordinación, tanto de mis procesos mentales, como de mis emociones y, finalmente, incluso de mis actos.

El entrar en estos estados mentales es algo automático, prácticamente instintivo y si no estamos familiarizados con los mismos, nos será muy difícil poder asumir una buena gestión para seguir acercándonos a nuestro objetivo. No olvidemos que, incluso ante cambios que valoramos de forma positiva, nuestra mente puede tratarlos como si fueran una amenaza, pues todos los cambios conllevan un cambio emocional, pueden suponer un nuevo reto o exigencia y, si no estamos bien entrenados para ello, seguramente nos puedan pasar factura. En el mundo del fútbol, por todos son conocidas historias de grandes profesionales que ante sus buenas rachas y resultados positivos, luego han experimentado un declive significativo, o no han sabido gestionar el éxito o el cambio de positivo a negativo ha llegado a hacer mella en ellos llevándoles a perder su enfoque de trabajo.

¿Cómo gestionar de forma proactiva las dinámicas de resultados?

Una buena forma de gestionar estas dinámicas de resultados se sustenta en dos premisas:

  1. Nunca olvides que toda dinámica de resultados es un conjunto de datos, es información y sólo de ti depende cómo uses dicha información y la relevancia que le des.

Esto quiere decir que si a dicha información yo le concedo mucha importancia, seguramente en todo momento la tenga presente y de ella partirá mi siguiente paso. Si nos encontramos en una dinámica negativa, fácilmente entraremos en “Estado de Amenaza” y ello hará que mi enfoque se centre en las carencias que tengo, generando ansiedad por salir de ahí cueste lo que cueste. Cuando funcionamos así, es imposible que estemos al 100% centramos en nuestro trabajo, estamos conectados con emociones negativas y seguramente estemos funcionando en modo pasado y futuro. Pensaremos fácilmente en los fallos cometidos, nos machacaremos por los mismos desde la culpa y anticiparemos situaciones futuras con un resultado similar. Estaremos reaccionando desde el miedo y dejándonos llevar por el mismo.

Aprender a escoger de entre toda la información que tienes a tu disposición y tratar de quedarte con aquello que te ayudará a mejorar, a superarte, a conocerte, a ver tus puntos más flojos para poder repararlos y potenciar tus virtudes es un entrenamiento mental importante. Así pues, en tus manos está el  elegir si quieres aprender de tus errores o si vas a quedarte lamentándote por los mismos. A ello, luego le añadiremos el grado de importancia que tendrá para nosotros dicho resultado. Nada tiene que ver ser consciente de un error y buscar cómo afrontarlo que si, de entrada, concedemos un valor exagerado a dicho acontecimiento y lo catalogamos como una mancha en nuestro expediente, cuya carga emocional será muchísimo mayor.

  1. Cambiar nuestro foco de atención a la tarea en lugar de centrarnos en el resultado.

Esta propuesta se basa en poner nuestra atención en la tarea que estamos realizando en el momento presente, en lugar que estar enfocados en el resultado del futuro. Esto quiere decir que hemos de aprender a poner el máximo de nosotros mismos para concentrarnos en este preciso instante. El ser consciente de que realmente sólo puedo tomar decisiones y actuar ahora. Enfocarte así te permitirá estar totalmente conectado con la tarea que estás haciendo, con el minuto del partido en el que estás en este momento, haciendo posible que des lo mejor de ti sin tener el peso del resultado generando angustia y malestar emocional. Cuando eres capaz de estar así, es cuando realmente puedes dar todo de ti y, por tanto, disfrutar y vivir con intensidad la experiencia sin tener apego al resultado.

Muchas veces, cuando trabajamos enfocados en el resultado y éste no es el esperado, corremos el riesgo de caer en infravalorar todo el proceso que hemos llevado a cabo para estar aquí. En cuestión de segundos, podemos tirar por tierra todo el trabajo realizado porque el resultado no ha sido el esperado.  

Otro beneficio de estar siempre enfocado en la tarea, en el partido, es que si en algún momento damos un paso en falso o simplemente nos equivocamos, rápidamente podremos saber en qué nos hemos despistado y será fácil reparar y seguir adelante. Esto pocas veces es posible si sólo vemos el resultado final en la tabla de clasificación. Cuando trabajas paso a paso y das lo mejor de ti en cada uno de ellos, siempre el balance será positivo, pues disfrutas cada paso del camino, esa es la máxima a seguir, dar lo mejor de ti mismo en cada momento y no sólo si consigues el título.

Cuando mi equipo de fútbol pierde un partido, les pido que revisen y me digan si realmente han perdido el partido. Saben que si han perdido en cuanto a goles, es porque han cometido errores que hemos de corregir. Si escogen quedarse con ese aprendizaje, no han “perdido”, han “ganado en aprendizaje”, por lo tanto, de este partido creceremos como equipo. Si eligen entrar en “Estado Amenaza” y venirse abajo, culpabilizarse, compadecerse, enfadarse, etc, entonces sí que hemos perdido el partido y mucho más, pues hemos perdido nuestro espíritu de superación y nuestra identidad.

Tomar la decisión de escoger una cosa u otra, está sujeta a tener una actitud deportiva y proactiva. Así pues, entrenarnos para saber escoger en momentos duros, es imprescindible para seguir avanzando hacia nuestros objetivos y disfrutando de las experiencias que se nos pongan delante.

En este mundo deportivo tan competitivo, hemos de tener muy claro cómo posicionarnos y saber elegir la información necesaria para superarnos y dar lo mejor de nosotros mismos día a día. Así pues, enfócate en tu propia dinámica, enfócate en el momento presente, aprende a confiar en ti mismo y a concentrarte en darlo todo en la tarea en la que estás ahora y hazlo todo sin apego al resultado. Si trabajas así, sin duda estarás construyendo tu propia dinámica de resultado que se caracterizará por ser una dinámica en la que la constante sea la superación personal.

PALOMA URIARTE GONZÁLEZ
Directora Deportiva y Psicóloga de la Sección Paralímpica del  Hércules de Alicante CF

Gerente de Vedanatur, Centro Sanitario de Psicología y Presidenta de VedaSport, Club de Deportes Adaptados